miércoles, 29 de junio de 2011

Qué buenas son las aventuras de verano ..


Vas a la playa, tomar el sol hasta ponerte negra, bañarte en el mar con tu bikini de azul y blanco de rayas y ver mil y un chicos mirándote, sonrojarte y reír, hasta que le ves. A primera vista es sencillamente perfecto, con su pelo rubio teñido, su piel morena, su pearcing en el pezón, sus abdominales marcados, su bañador rosa con flores azules y sus Calvin Klein amarillos fosforitos. Y le miras a la cara, el chico más guapo que jamás habías visto, te mira y se te cae el cielo, te sonríe y te mueres... Sale del agua, sales tú también y, casualidades de la vida, está a poca distancia de donde estás. Te tumbas en tu toalla con print de leopardo, boja abajo, cara a él, él en la suya cara a ti y empieza a leer un periódico. Tú te coges la Cuore y los dos empezáis a leer... Levantas la cabeza, le miras te mira, sonríe, sonríes. Le miras de reojo, te está mirando, sonríes, sonríe. Así os tiráis toda la mañana hasta que se va. Le sigues y da la casualidad que está en tu mismo bloque. Entra en el portal, entras tú también y ahí estas, con el esperando al ascensor, sin decir una sola palabra, mirando al suelo igual que él y sonriendo. Entráis al ascensor, te pregunta a cual piso vas, le dices que al último (mentira) y él dice que él también. El ascensor es lento... Decides mirarle, te mira... Se acerca, se acerca, te mueres poco a poco, te coge de la cintura, te acaricia los muslos, pone su boca en tu cuello, te mueres y sueltas un suspiro de placer, él pone su boca muy cerca de la tuya y después una oleada de calor te invade, le invade, os invade y os fundís entre besos y caricias salvajes... Se para el ascensor y un hombre pregunta si subís o bajáis. Os miráis y dices que subís, el hombre os deja, ya que él quería bajar. Le dais a todos los botones y seguís con vuestro ardiente juego... Tenéis que terminar y le dices tu nombre, te dice el suyo, te sonríe y se va, y te vas.
Al día siguiente le buscas por todas partes, en la playa, en la piscina, en la discoteca pero no está. Se ha ido. Te mueres de rabia por no haberle pedido su teléfono pero ya no hay nada que hacer. No lloras, solo sonríes y te muerdes el labio recordando todo lo del día pasado. Eres feliz.

lunes, 27 de junio de 2011

Todo lo que empieza acaba...


Y ahora más que nunca te echo de menos... Es que aunque me empeñe en sustituirte, en buscar otro que me haga más feliz de lo que tú me hacias, es imposible... Porque aunque haya pasado ya su tiempecito yo sigo aquí sin olvidarte, sin olvidar ese puñao de días juntos, a todas horas comiéndonos a besos, esas tardes contigo, esas tardes perfectas en las que nos tumbábamos en el césped del parque...
Porque todo empezó esa noche, esa noche en la que estaba yo subida en un banco en la discoteca de un hotel observando el panorama. Subistes conmigo me puse a tu altura y te dije que eras un enano. No sé si fue por tenerte de frente tan cerca esos segundos o porque simplemente me dí cuenta de que eras muy guapo... No sé, el caso es que empecé a sentir algo por ti.
Y como la vergüenza la perdí al nacer parece ser (relativamente...) no se me ocurrió otra cosa que hacerle caso al venazo y pensarte.
Saliste de allí y yo me fui detrás.
Le conté a mi amiga lo que me pasaba, que me había dado un venazo y que me habías empezado a gustar. Ella te preguntó si sabías quién me molaba. Empezaste a decir nombres, todos te los negaba. Te dije que estaba en la sala en la que estabamos y al ver que solo estábais dos chicos allí, riéndote dijiste el nombre del otro. Te dije que no. Me preguntaste que si era lesbiana, te lo negué. Mi amiga te llamo retrasado y luego te dijo que eras tú.
Me acuerdo de la cara que pusiste, te quedaste flipao. Y no dijiste nada. Y ahí fue cuando me quedé yo con cara rara...
Después de un rato, nos subimos un grupito para las habitaciones. No paraba de mirarte.
Nos sentamos en el pasillo, extendiste las piernas y puse las mías encima. Empezamos a juguetear con los pies, a hablar, tú a darte con la puerta...
Empezó a subir la gente y no sé por que ni cómo ocurrió pero me fui detras de ti como un perro. Entramos a una habitación y nos sentamos con toda la gente en una cama. Te llamaron para darte tu móvil pero yo no lo sabía y me fui detrás de ti. Te pregunté que a dónde ibas y me dijiste con cara de extrañado que a por tu móvil. Me quedé contigo. Después volvimos a la misma cama. Te tumbaste, me tumbé, se tumbó una amiga mía entre los dos. Cada vez te subías más para arriba. Yo hacía lo mismo. La gente se empezó a ir, mi amiga se fue, luego ya quedamos nosotros dos solos. Ahí tumbados viendo un partido de fútbol de la liga mexicana. International-Bandfield, yo iba con el Bandfield y tu con el International (tú claro, porque iba ganando...) Nos reímos un rato de Palmerito mientras que la gente y los profes entraban, salían, nos apagaban las luces y cuchicheaban. Pero la verdad era que solo estábamos viendo el fútbol y hablando... Bueno, cada vez nos acercabamos más... Vale, yo a ti, pero era algo que me salía solo, parecía que tenías un imán...
Y al final nos quedamos muy pegados. Me quedé boca arriba , tú de lado, te inclinaste para besarme, tus labios rozaron un poco los míos y... nos lo jodió todo nuestra profesora, que era muy maja. La odiaré toda mi vida, por eso y por intentar que desayunara en el hotel por las mañanas... Pero por haberme jodido ese momento más, muchisimo más. Y es que ese momento no lo voy a olvidar nunca. Me gustó al fin y al cabo...
La encantadora profesora me mandó a dormir a mi habitación, y a ti a la tuya en la que creo que estaba todo el mundo... Me puse celosa, no sé por qué...
A la mañana siguiente nos fuimos ya de allí. Estaba muy dormida todavía, casi ni me acordaba de nada de lo que había pasado la noche anterior. Luego ya me acordé cuando bajé al hall y me empezó a mirar todo el mundo...
Estábamos allí todos con las maletas, muertos de sueño, yo sentada en el suelo con mis amigas y tu sentado en tu maleta. No te había visto y me llamaste para saludarme. Te saludé y ahí ya empecé a rayarme. No sabía qué hacer si hablar contigo, o sabía si íbamos a tener algo, si te gustaba... No sabía nada, solo que me gustabas y que me estaba imaginando un viaje perfecto...
Subimos al autobús, me senté con mi amiga y tú delante mía. Me puse muy nerviosa, tenerte ahí delante después de lo que pasó. Te miraba por el cristal, es que no podía dejar mirarte. Todo lo que me estaba pasando hasta ese punto contigo no lo podía controlar, lo hacía todo involuntariamente. Sería el frío o el no comer...
Después de un rato de viaje paramos a comer. Te viniste conmigo todo el rato. Me sentí mejor al ver que ya no era todo el rato yo la que te seguía, que tú también lo hacías...Me acuerdo que estaba lloviendo y me senté apoyada en la pared a comer chuches porque la comida que nos habían dado no me gustaba. Se sentaron unas amigas mías a cada lado mío y te mosqueaste. Una de ellas le dijo a la otra que te dejase sentarte a mi lado pero ella pasó del tema y te quedaste de pie. Me molestó un poco porque la chica parecía que estaba celosa o algo...
Luego entramos a dentro del restaurante porque estaba lloviendo mucho y me apoyé en una mesa un poco retirada de las demás. Estiré las piernas y te pusiste frente a mi abriendo las piernas con las mías entre las tuyas, y empezamos a hablar. No me acuerdo de qué hablábamos pero tampoco importa, solo me importabas tú en ese momento, no hacía más que imaginarme cosas que quería que sucediesen... Las veía cada vez más cerca, además la gente insinuando cosas y mirándonos ayudaba mucho. Luego una chica nos preguntó que si estábamos juntos y nos empezamos a reír y no dijimos nada. Después te fuiste y ella se acercó a mí para preguntármelo y le dije que no entre risas. Y me robó un tiburón de chuche....
Llegó el momento de subir al autobús. Me volviste a buscar de camino a él, y como ya era habitual, hablamos, reímos y todas esas cosas. Subí al autobús y me senté como antes, con mi amiga. Entonces viniste tú y le dijiste que si se podía poner en el otro asiento si se quería dormir. Vamos que la echaste literalmente... Y te pusiste conmigo. No me acuerdo si me empezó a latir el corazón a mil por hora o se me paró completamente....
Estuvimos viendo las pelis que nos ponían en el autobús y hablando hasta que me preguntaste que si estábamos juntos y yo te dije que no sabía, que por mi parte sí... Y luego me dijiste por ti también. Y ahí ya me morí. Es que me gustabas ya mucho que quieres que te diga...
Bueno la conversación quedó así, en silencio, había tensión en el ambiente... Hasta que un chaval te dijo que me besaras ya y después me dijo a mi que a que yo también tenía ganas, me reí y me puse a mirar por la ventana... Al rato no sé como fue, que nos quedamos mirando y me besaste. Me encanta recordarlo.
Después de ese beso vinieron mil, unos besos larguísimos, con sabor a chuche, entre risas, abrazados, sin abrazar con las lenguas hasta la campanilla... Es difícil olvidar todas esas cosas...
Yo no quería llegar a nuestra ciudad, me quería quedar ahí contigo para siempre...
Nos fuimos, me diste ese último beso y me dijiste que me querías. Estaba más feliz que un regaliz. Vale, nunca había estado tan feliz en mi vida, en esos momentos no te cambiaba ni por Cristiano Ronaldo....
Los siguientes días contigo fueron simplemente perfectos, todos esos días de clase comiéndonos a besos, esos recreos abrazados, esas tonterías tuyas que me hacían reír, esos besos a escondidas del jefe de estudios... Esa vez que nos mandaron a jefatura y delataste a todos, y ese beso en la puerta que daba tanto morbo...
Esas tardes tirados en el césped del parque dándonos el lote mientras niñas nos espiaban... En general todo contigo fue perfecto, la pena es que no lo supimos valorar lo suficiente, quizá tú menos que yo. Y ahora solo queda el bonito recuerdo de esos días, los mejores de mi vida.


sábado, 25 de junio de 2011

Amor y odio.


A veces lo mejor de tu vida, lo que quieres tener siempre cerca en cualquier momento y en cualquier situación se vuelve lo peor, quieres evitar cualquier cruce de miradas ycualquier roce, TODO porque sabes que todo el amor hacia ello se ha convertido en odio. Lo más curioso de esto es que no puedes evitarlo porque muy en el fondo de ti sigue ahí y admites que lo amas y lo odias a partes iguales.

Hazme tuya.


Me gustaría que me gustases, me gustaría que fueses como yo. Solo quiero que me dejes conocerte, que vengas, que me hables y en un momento de silencio me cojas de la cintura, me pegues a la pared y me comas a besos. Y si no lo haces... lo haré yo.

jueves, 23 de junio de 2011

Se acabó, a disfrutar de la vida que son dos días.


Estoy cansada de ser quien no soy, echo de menos hacer las cosas que hacía antes, estoy perdiendo el tiempo, ya van dos oportunidades perdidas, intento cambiar pero no me gusta en lo que me convierto, no soy así, todo lo que digo lo siento pero no lo expreso de la forma en la que debería, voy a volver a ser como antes, voy a dejar de engañarme...

martes, 21 de junio de 2011

El de siempre...


Definitivamente tengo la página pegada con superglue y me da pena arrancarla... Y todos los días voy en busca de algun remedio al problema, algunos lo solucionan un poco pero son caros y se gastan, otros no hacen absolutamente nada y otros intentan que la arranque o simplemente esconden el libro y hacen que mi vida se quede en pause.

jueves, 16 de junio de 2011

¡Nadie te va a amar como yo!


¿Y ahora qué? Ahora cuando esté lejos viviré con el miedo de que te des cuenta de que hay miles de chicas más listas que yo, más majas que yo, más divertidas que yo, más buenas que yo, más guapas que yo MEJORES que yo... Y ya no habrá nada que hacer cuando encuentres a alguna que te guste y a la que le gustes, una que te quiera y a la que quieras...
Pero hagas lo que hagas, estés con quien estés, te enamores de quien te enamores quiero que sepas que nadie te va a querer como yo te quiero, porque pese a todo, no me hace falta más que me mires y me digas "hola" para que el resto del día sea feliz, no me hace falta más que saber que te importo aunque solo sea un poquito para ser feliz de por vida. Si tu eres feliz, yo lo soy también, si no lo eres vente conmigo
que yo puedo hacer que lo seas...♥

miércoles, 15 de junio de 2011

All I need...


Y es que eres como una peli de miedo, eres como un chicle de destroyer, como unas wayfarer, como el Real Madrid, como una puesta de sol, como una camiseta de DC, como la piscina en verano, como Miguel Torres, como un beso con lengua, como un bote de pepinillos, como la voz de Robbie Williams, como los abdominales de Cristiano Ronaldo, como un nesquik caliente en invierno, como un sony ericcson, como la canción de angels, como mi camiseta del Getafe, como mi pulsera marrón, como un plato de espagghetis, como un Sandy de chocolate, como mis pendientes blancos, como mis pintauñas, como mi lápiz de Aghata Ruiz de la Prada, como el pasillo oscuro, como la peli de 3MSC, como mi diario, como el parque de Polvoranca, como la playa, como una bolsa de Doritos, como mi foto de nochevieja, como los besos en el cuello, como la primavera, como la Fanta naranja, como un susurro en el oído, como el reggaeton, como una sonrisa al estar llorando, como una carcajada, como el simbolito del corazón, como un partido de fútbol, como morderse las uñas, como unos vaqueros, como Spiderman, como el parque de atracciones, como un mensaje privado, como una mirada de las tuyas...
¿ Te ha quedado claro que eres imprescindible en mi vida ? ¿ Te ha quedado claro que me encantas ? Y sobre todo... ¿ Te ha quedado claro que te quiero?

domingo, 12 de junio de 2011

No air...



Y hay momentos en los que me tumbo en mi cama, me pongo la HitFM a tope y ponen la canción de Watcha Say. Me derrumbo, lloro y me falta el aire. Lo único que me desearía hacer, lo único que necesitaría hacer es besarte, besarte y que se detuviera el tiempo. Y es que hay tantas cosas que me recuerdan a ti que un día de estos voy a llegar a asfixiarme...

Echándote de menos.


Echo de menos esas tardes tumbados en el césped, uno al lado del otro hasta que me pedías que me pusiera encima tuya y me negaba, y luego que me cogías y me ponías encima a la fuerza empezando a besarme. En general, echo de menos todo tú.


Vuelve.


Me jodiste, sí, lo admito, salta a la vista. Fuiste el que me bajo los humos, el que me bajó la chulería, el que me enseñó que el mal que os hago yo, también lo podéis hacer vosotros. Fuiste el que cambió mi forma de pensar, el que me hizo ver que hay cosas mejores que vivir pasando de todo conformándose con cualquier mierda que se cruce en el camino. El que me enseñó que no se puede estar con alguien por pena, que no se puede aguantar la chulería gratuita de otros y que no hay que arrastrarse por alguien por mucho que te guste. Fue de ti del que aprendí que una cabrona como yo puede llegar a enamorarse. Y supongo que me merezco esto que acarreo desde hace tanto tiempo... Sí, me merezco toda esta mierda, por todo el daño que les hice. Todo lo que se va, siempre vuelve.
Y por esa regla de tres espero que algún día vuelvas, pero ya sin rencores, y que me vuelvas a enseñar lo que es amar, que ya se me está olvidando porque solo funciona contigo. Vuelve por favor
...